Cómo reconocer un infarto


6 Diciembre, 2016 Facebook Twitter LinkedIn Google+ Salud



Reconocer un infarto de miocardio

Debemos actuar lo más pronto posible ante un ataque cardíaco. Los síntomas del infarto de miocardio son diferentes en mujeres y hombres, y pueden llegar a atribuirse a otras causas o confundirse con otras patologías, por lo que es muy importante prestarles atención. El infarto de miocardio es una urgencia médica, que en ocasiones puede llevar a la muerte. Casi la mitad de los fallecimientos por infarto de miocardio se producen en las tres o cuatro primeras horas desde que aparecen los síntomas iniciales y, en ocasiones, antes de llegar al hospital.

El infarto de miocardio, ataque al corazón o ataque cardíaco se produce cuando las arterias que irrigan este órgano se obstruyen o bloquean. Esta obstrucción produce falta de riego sanguíneo e impide que llegue oxígeno a las células del miocardio. De qué tan precozmente se trate esta condición depende que se produzca la muerte parcial o total del miocardio.

Antes que nada, los expertos aconsejan que pienses en tus orígenes. Ante un dolor en el pecho, recuerda: ¿tu padre, tu madre o tus hermanos han sufrido un infarto? Si la respuesta es sí, llama al número de emergencias.

El dolor no se reconoce porque es probable que nunca antes lo hayas sufrido. La adrenalina que corre por tus venas en un ataque de ansiedad puede hacer que te duela el pecho. Pero en un infarto el dolor se localiza en la parte anterior y superior del tórax y es tan intenso y profundo que quienes lo han sufrido lo describen como algo que nunca antes habían sentido.

Otra manera por la cual se puede identificar si tu corazón está en peligro es si el dolor aparece cuando se hace un esfuerzo, si aparece ante un cambio brusco de temperatura o si se produce después de haber comido mucho.

Las náuseas y vómitos son otros síntomas que se presenta mucho más frecuentemente en mujeres que en hombres. Desafortunadamente, estas molestias pueden atribuirse a otras causas. Pero hay que tener en cuenta, si hay náuseas y vómitos, y además otros síntomas, es muy probable que la persona este requiriendo atención médica inmediata, ya sea por un infarto o por otra causa.

Además, descartando el dolor intenso en el pecho, las molestias o dolor en los brazos, en la mandíbula, el cuello o la espalda, el cansancio, el mareo, dificultad para respirar no son tan fáciles de asociar a un infarto de miocardio. Por lo que también es importante considerar si la persona posee los factores de riesgos que predisponen a un infarto, como la aterosclerosis u otras enfermedades de coronarias, obesidad, tabaquismo, si la persona está atravesando por un período de alto nivel de estrés. Otro factor clave es la edad: el riesgo de infarto se dispara luego de los 40 años en los hombres y en las mujeres después 50 años.

No hay que preocuparse por acudir a urgencias por algo que, al final, resulta una patología banal y no un infarto. Es preferible esto a que realmente se trate de un ataque cardiaco y se acuda tarde a urgencias. El riesgo principal del infarto agudo de miocardio está en la fase anterior a la del ingreso en el hospital. La mortalidad durante esta etapa supera el 40%. Si se llega con la suficiente antelación, los tratamientos modernos permiten una recuperación satisfactoria en muchos casos y las complicaciones son relativamente poco frecuentes. Así que el mensaje es claro, si se tiene la sospecha de que puede estar sufriendo un infarto, hay que llamar a emergencias.

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